Gallineta común (Gallinula chloropus)

La clave del éxito de esta especie, es enorme capacidad para adaptarse a cualquier ambiente, así como en su flexible dieta, que incluye alimentos de los más variados orígenes, desde plantas acuáticas a carroña.

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Clasificación

Orden: Gruiformes

Familia: Rallidae

Longitud

32-35 cm

Envergadura

50-55 cm

Identificación

La coloración de este rálido de mediano tamaño a cierta distancia parece uniformemente oscura, casi negra, aunque visto de cerca se puede apreciar cómo el dorso adquiere una tonalidad entre verdosa y olivácea, con abundantes brillos metálicos, mientras que la cabeza es de un intenso color pizarra, que se va tornando azulado a medida que alcanza la nuca. Las zonas desnudas de la gallineta común resultan también ciertamente llamativas y sufren algunas modificaciones durante la etapa de reproducción, en que se tornan más brillantes. Así, el iris (normalmente marronáceo) adquiere un intenso color carmesí; las patas toman una coloración amarillenta, que se transforma en roja en la mitad superior de la tibia, y el escudete frontal, al igual que el pico, adquiere una intensa tonalidad roja en fuerte contraste con la punta amarilla de este. Las gallinetas jóvenes, al contrario que los adultos, lucen una librea bastante modesta, en la que dominan los tonos marronáceos con tintes verdosos.

Canto

Dónde vive

Se trata de un ave muy común en buena parte del territorio peninsular y ambos archipiélagos, aunque falta en Ceuta y Melilla y resulta escasa en las regiones áridas y montañosas, donde no asciende por encima de los 1.200 metros de altitud.

Desplazamientos

La gallineta se comporta como un ave fundamentalmente sedentaria en nuestro territorio, aunque recibimos regularmente ejemplares procedentes del norte de Europa que usan nuestros humedales como zona de paso o invernada.

Hábitat

Especie muy tolerante y acomodaticia, que se instala sin dificultad en cualquier humedal, con independencia de su estado de conservación o de su extensión. Es posible, por tanto, encontrar poblaciones de gallineta en grandes marismas, lagunas, estuarios o deltas, en las riberas de los principales ríos, junto a embalses, acequias y canales, en estanques urbanos o cunetas encharcadas e, incluso, en cursos de agua contaminados o zonas de vertidos de aguas residuales.

Alimentación

La gallineta manifiesta una enorme elasticidad a la hora de adaptarse a la oferta alimenticia del lugar que ocupa. Su dieta es omnívora, aunque se compone de diferente proporción de materia animal o vegetal según el lugar y la época del año.

Los alimentos de origen animal provienen, predominantemente, de los invertebrados que pululan en el agua, entre la vegetación o en las orillas, si bien no es infrecuente que el ave atrape algún pequeño vertebrado o que ingiera ciertas cantidades de basura e, incluso, carroña.

Reproducción

Se muestran más bien solitarias a la hora de nidificar. Una vez formada la pareja y seleccionado el territorio de cría (que ambos defienden enconadamente frente a sus rivales), se inicia la construcción del nido, una estructura voluminosa confeccionada con plantas acuáticas, palitos y tallos, que elaboran ambos miembros de la pareja y que usualmente se instala entre la vegetación palustre, aunque también pueden situarla en arbustos ribereños o árboles, a veces usando nidos de otras aves como base. En estos emplazamientos, las hembras depositan entre 2 y 13 huevos de color grisáceo o verdoso, con algunas manchas, que serán incubados por los dos adultos durante 21 o 22 días.

Amenazas y Conservación

Debido a su gran capacidad de adaptación y a su extensa área de distribución, son pocas las amenazas que, en general, soportan las gallinetas. No obstante, y a escala local, pueden tener problemas como consecuencia de la pérdida de humedales o la depredación por parte de especies introducidas.

Fotografías: Propias.
Más Info: rutas@derutasporlanaturaleza.es

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