Parque Natural de la Sierra de Espadán (Castellón)

El Parque Natural de la Sierra de Espadán, declarado el 29 de septiembre de 1998, es el 2º espacio protegido más extenso de la Comunidad Valenciana, ocupando 31.180 hectáreas.

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En esta sierra, encontramos uno de los pocos afloramientos de areniscas del territorio valenciano configurando un relieve abrupto y quebrado, conformado por cimas y cordales acompañados por profundos barrancos y ramblas, donde podemos encontrar numerosas fuentes y frondosos bosques de alcornoques, únicos en nuestra geografía.

Estas características le confieren un excepcional valor paisajístico, acompañado de una riqueza botánica y faunística excepcionales, quedando patente en el gran número de endemismos y singularidades existentes en su territorio.

La Sierra de Espadán constituye una alineación montañosa triásica con alternancia ácido-base en los materiales geológicos y en los suelos; posee un gran interés tectónico y un modelado geomorfológico caracterizado por abruptas crestas y lomas más suaves y redondeadas, pasando, en pocos kilómetros, del nivel del mar hasta los 1.106 m del pico de la Rápita.
Existe un marcado predominio del triásico inferior y medio, no obstante, dada su gran complejidad, también abundan los materiales jurásicos y a través de los pliegues y fallas que la conforman afloran los materiales paleozoicos en términos municipales como Pavías, Higueras, Villamalur y Torralba del Pinar.

Los tres elementos del terreno triásico (areniscas, calizas y margas), que dominan en el Parque Natural de la Sierra de Espadán, imprimen un carácter particular tanto en la orografía como la hidrografía de la región que ocupa.

Las areniscas, entre las que destacan las del Buntsandstein, compuestas por granos angulosos de sílice, aparecen en capas superpuestas, permeables y de espesor variable, dispuestas en posición oblicua, dando lugar a montañas de gran elevación, angulosas y con agudas crestas, cuya inclinación ocasiona profundos barrancos o torrenteras, donde las aguas que no resbalan, filtran dando lugar a numerosas fuentes. Suelen contener minerales como cobre, cobalto, cinabrio,… en las numerosas minas de la Sierra (Chóvar, Aín, Torralba,…). Las calizas (Muschelkalk) aparecen sobre las areniscas formando filones o paredes.

Las margas se presentan en forma de talud en las faldas de las montañas de rodeno o en forma de colinas redondeadas y surcadas de angostos barrancos; suelen llamar la atención el brillo y el color (rojizo, amarillento o morado) de sus cristales de yeso, a lo que deben su denominación de margas irisadas.

Todas estas características confieren a la Sierra de Espadán un excepcional valor paisajístico derivado de la natural policromía de las formaciones geológicas, destacando el color rosado-rojizo de los paisajes silíceos que forman la sierra, frente al blanquecino de los calcáreos que circundan el Parque Natural.

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