Epílogo a Muxía y Fisterra: Santiago de Compostela – Negreira

  • Longitud: 21 Km
  • Tiempo estimado: 5 horas
  • Dificultad: Media
  • Altitud Minima: 45 m
  • Altitud Máxima: 257 m
  • Recomendaciones: No abandonar   basura.  Evitar encender fuego. Respetar el entorno natural del  camino.  No molestar a las gentes del lugar.

Un penúltimo vistazo a la catedral y encauzamos la rúa das Hortas, entre el Hostal de los Reyes Católicos y el pazo de Raxoi. No retornamos a casa, caminamos de nuevo hacia el ocaso. Descendemos rectos por esta calle junto a la iglesia de San Frucutoso, caracterizada por cuatro esculturas que representan las virtudes cardinales. Das Hortas prolonga con la rúa Campo das Hortas y tras un paso de peatones continuamos de frente por la rúa do Cruceiro do Galo, que pasa a denominarse Poza de Bar y más adelante San Lourenzo. Ésta nos lleva hasta la carballeira del mismo nombre, una antiquísima fronda de robles donde habita el convento franciscano de San Lorenzo de Trasouto, hoy convertido en pazo y destinado a celebraciones sociales. En este paraje encontramos el primer mojón jacobeo que nos indica las distancias hasta Fisterra y Muxía. Uno de los paseos del robledal llega hasta la Costa do Cano, que desciende hasta Ponte Sarela. Tras cruzar el río aún podemos ver en ruinas y conquistadas por las hiedras las antiguas fábricas de curtidos (Km 1,5). Una senda ceñida, todo un regalo tan cercano a la ciudad, nos aproxima hasta la pista que conduce a Sarela da Baixo, donde, si el día está despejado, veremos por última vez la catedral compostelana (Km 2,3).

DSC_0617

En el mojón 86,722 giramos a la derecha y retomamos la travesía por un camino que fluye bajo los eucaliptos. Manuel Vilar, en su más que recomendado título ‘El Camino al fin de la Tierra’, nos relata que un vecino casi octogenario le contó que este camino lo utilizaban las lecheras de Villestro para ir a vender a Santiago. El bosque finaliza a la altura de unos unifamiliares de Moas de Abaixo, lugar de la parroquia de Santa María de Figueiras que dejamos a mano izquierda (Km 3,6). Avanzamos por asfalto hasta el núcleo de Carballal, donde ingresamos en la parroquia de Villestro (Km 4,5).

A la salida de la población nos aguarda un tramo de subida manchado de eucaliptos. Pedregoso primero y de tierra sin compactar después, no será extraño ver a más de un cazador entrenando a los canes en busca de piezas. Ya en bajada y por pista asfaltada, en el mojón 82,306, entramos en el núcleo de Quintáns, de casas coloristas y un excelente mirador sobre el valle (Km 7,1).

DSC_0631

Salimos del núcleo tras varios cambios de dirección y llegamos por una recta asfaltada hasta el puente medieval sobre el río Roxos, un buen rincón con varias mesas para descansar a cobijo del sol, aunque la primera posibilidad de refrigerio anda bien cerca. Sin interrupción y apenas sin esfuerzo nos plantamos en el Alto do Vento. En este punto abandonamos el concello de Santiago para entrar en el de Ames.

Ventosa es el primer núcleo de la parroquia de Covas, al que llegamos en un suspiro por la acera de la AC-453. Dejamos esta carretera para atravesar parte de la población y la cruzamos más adelante para regresar finalmente a ella a la altura de Lombao.

Siguiendo la AC-453 dejamos a ambos lados los desvíos a Bertamirans, Ameixenda y Castelo, donde se encuentra el albergue Casa Riamonte, y nos dejamos caer hasta Augapesada. El itinerario nos obliga a dejar la carretera para pasar junto al puente sobre el rego dos Pasos, un vado medieval rehabilitado de un solo ojo (Km 11,6).

Nada más comenzar el camino hay un banco de piedra, perfecto para ajustarse la mochila y echar un buen trago antes del esfuerzo. Tranquilos, porque a lo largo de la subida hay alguno más. Arropados por el robledal vamos sintiendo los primeros latigazos que nos propina la cuesta, que también nos deja respirar durante algunos tramos. El primer kilómetro y medio lo hacemos por camino y a la altura de un depósito de agua salimos a la carretera, que ayuda a suavizar la dureza de las rampas. Coronamos el alto do Mar de Ovellas ochocientos metros después (Km 13,8).

Descendemos por la misma carretera entrando en la parroquia de Trasmonte de Ames. Pasamos el núcleo de Carballo (Km 14,2) y Trasmonte.

En breve atravesamos los lugares de Reino (Km 15,5) y Burgueiros (Km 16,2). El asfalto nos lleva hasta el río Tambre, que separa en dos el núcleo de Ponte Maceira y sirve de división entre los Concellos de Ames y Negreira. A este lado del río la terraza de un bar brinda una excelente panorámica del magnífico puente de origen medieval. Conocido localmente por el nombre de Ponte Vella, es de finales del siglo XIV y se vino abajo en varias ocasiones por las embestidas del Tambre. Al otro lado del puente se encuentra la capilla del Carmen o de San Blas. Según apunta Manuel Vilar se le llama indistintamente. Es del siglo XVIII y a mediados del siglo XX se le adosó el ábside semicircular. A su derecha queda el pazo de Baladrón, construido también entre 1945 y 1955.

DSC_0675

Después de Ponte Maceira tomamos un sendero arbolado cercano al río que nos planta finalmente en la AC-450, por la que entramos en Barca (Km 19,1). Dejamos la carretera por la izquierda para afrontar una subida por pista hasta A Chancela (Km 20,2), que cuenta desde 2014 con albergue privado. A mano izquierda se encuentra el desvío a Logrosa, donde se encuentra otro de los albergues privados y el pazo conocido como Casa do Capitán.

El itinerario continúa de frente para entrar en Negreira. Encontraremos primero las indicaciones hacia los albergues privados. Para llegar al albergue público sólo basta con seguir el camino. Hay que atravesar Negreira (Km 21), pasar junto a la capilla de San Mauro y el pazo de Cotón, cruzar el río y subir por carretera.

Texto: http://caminodesantiago.consumer.es/
Fotografías: Propias
Más Info: rutas@derutasporlanaturaleza.es

 

Los comentarios estan cerrados.