Manual de Montaña “EXCURSIONISMO”

2. – EXCURSIONISMO
2.1.- Equipo y material
2.2.- Preparación de una salida
2.3.- Diferentes tipos de actividad – En función de su duración – En función del recorrido
2.4.- Senderos de montaña
2.5.- Caminar en la montaña
2.6.- Consejos prácticos para la realización de una marcha.

2.1.- Equipo y material
Las diferentes condiciones que se pueden presentar en la montaña nos obliga a disponer, con una cantidad limitada de ropa, múltiples opciones de abrigo. Lo más funcional es diseñar un sistema de capas combinando unas pocas prendas de características específicas. Normalmente se puede hablar de tres capas:

1ª CAPA – Es la que va en contacto con la piel. Su función es tanto el abrigo como eliminar la humedad de la transpiración, debe ser por lo tanto de tejidos que no absorban agua y muy transpirables. La temperatura de confort, para el cuerpo humano, está entre los 36,8 y los 37,5o C. Estos 0,7o C de margen son determinantes para nuestro bienestar y para el rendimiento deportivo. Si la temperatura del cuerpo supera este limite por arriba, nuestro organismo produce sudor, y por efecto de la condensación evita el recalentamiento del cuerpo; y si desciende por debajo del limite inferior, el cuerpo reacciona cerrando los poros y temblando para evitar el enfriamiento, por lo tanto estos dos efectos tienen la misma consecuencia, consumen energía corporal y nos crean malestar.
Así pues la primera capa debe cumplir las siguientes condiciones:
– Evacuación perfecta del sudor y de la humedad.
– Poder de retención del calor si es ropa interior térmica.
– Totalmente transpirable
– Agradable al tacto y antialérgica.
Tejidos habituales en comercios (nombre comercial): Polartec 100, Lycra, Thermastat, Capilene, Dryflo, Coolmax, etc. En general son tejidos de poliéster, a veces solo y otras con mezcla de acrílico ó lycra.

2ª CAPA – La principal función es la térmica, sin olvidar la transpiración. Son prendas más voluminosas que se basan en la retención del aire caliente generado por el cuerpo. Puede ser una única prenda o combinación de prendas; por ejemplo un forro polar con un chaleco, dos forros polares finos, etc. En esta capa se pueden utilizar prendas de pluma en condiciones de mucho frío.
Los tipos de prendas son muy variados: polos, chaquetas, chalecos, y de diferentes materiales (grueso, delgado, elástico, cortaviento, reversible, etc.), y combinaciones de diversos materiales (forro polar, fleece, fibra, pluma, etc.) El forro polar es una prenda imprescindible actualmente en la vestimenta para el Alpinismo, pues son muchas las ventajas que tiene:
– Poder óptimo de retención del calor
– Magnifica evacuación del vapor de agua por función microcapilar
– Repelente al agua, solo admite un 1% de humedad de su peso Seca rápidamente y es permeable al viento
– Peso y volumen pequeño
Es habitual el uso de forro polar con membrana cortaviento que da la posibilidad de llevarlo como capa externa si las condiciones medioambientales no son muy malas, sin embargo presenta problemas de transpiración si se lleva por debajo de una tercera capa. Tejidos habituales en comercios (nombre comercial): Polartec 200 y 300, Windbloc, Windstopper, Fleece, etc.

3ª CAPA – Son las prendas que llevamos en contacto con el exterior cuando las condiciones son severas. Su función es la de aislarnos del viento y de la humedad (nieve ó agua) para mantener el calor generado por el cuerpo. Es muy importante que tengan capacidad de transpiración e impermeabilidad.
Buscaremos diseños sencillos y funcionales que nos permitan gran movilidad, evitar añadidos superfluos, como por ejemplo muchos bolsillos, y con los refuerzos apropiados (hombros, codos, rodillas, culo). Detalles de gran importancia son una capucha de tamaño suficiente para cubrirnos la cabeza con el casco puesto, cremalleras bajo las axilas, y que todas las cremalleras sean impermeables ó estén protegidas.
Las membranas habituales que se añaden a los tejidos con que se fabrican estas prendas exteriores son: Gore-Tex, es la más conocida y quizás la de mayor rendimiento, se presenta en 2 ó 3 capas según busquemos mayor transpiración o aislamiento, es la membrana que usan la mayoría de los fabricantes; Power-Tex, es de la marca Salewa; Triple Point, es de la marca Lowe Alpine; Kway 2000, de la casa Kway; Sympatex, de la marca Akzo y la usan algunos fabricantes; etc.
Actualmente se están mezclando con tejidos elásticos manteniendo la misma calidad.

GORROS, GUANTES Y POLAINAS – Es fundamental la protección de la cabeza, ya sea del sol ó del frío (la mayor parte del calor que perdemos es por la cabeza). En verano, llevaremos una gorra con visera que nos proteja del sol, y en invierno un gorro de abrigo con orejeras, y a ser posible con una pequeña visera que nos proteja igualmente del sol y el viento.
En cuanto a los guantes, llevaremos siempre dos pares, un par fino como capa interior, que nos servirá para realizar operaciones delicadas, y otro par con membrana cortaviento y forro térmico, que debe llevar una cinta larga que nos permita soltarlos y que queden colgando de la muñeca para no perderlos.

Actualmente se pueden realizar muchas combinaciones en cuanto a los materiales con que están hechos (forro polar, poliéster, diferentes clases de membranas ya descritas, plumas, etc.) La manopla solo es aconsejable en situaciones de mucho frío y recorridos de poca dificultad.
Las polainas son imprescindibles en invierno para que no nos entre la nieve dentro de la bota. Se fabrican en materiales impermeables y anti-desgarro, pues es frecuente que nos enganchemos los crampones al andar, en las polainas. Otra parte importante del equipo en invierno, son las gafas,
imprescindibles en la nieve si no queremos que nos afecte la “ceguera de las nieves”, tienen que llevar el mayor factor de protección en las lentes, y que no dejen traspasar los rayos ultravioleta, algunos modelos llevan protecciones laterales para que no penetre la luz y otros son totalmente envolventes.
EL CALZADO – Para el excursionismo, existen una gran variedad de botas de montaña, con diferentes materiales y diseños. En primer lugar buscaremos una bota que sea.
ligera, flexible, de material duradero, que nos sujete bien el tobillo y con suela de goma, a ser posible “Vibram”. Existen básicamente dos tipos de materiales: el sintético y el cuero. El primero es a base de diferentes capas de materiales sintéticos que en algunos casos llevan membranas de Gore-Tex, o de Thinsulate, lo que dan gran ligereza, con la desventaja de que es menos duradero que el cuero, pero en cambio no necesitan mantenimiento, es importante que lleven refuerzos de caucho en la puntera y talonera de la bota.
En el segundo tipo de material, el cuero, tendremos una bota muy duradera pero necesita un mantenimiento en el tiempo, ha sido tradicionalmente el material empleado en las botas de montaña con gran aceptación, suele ser algo más pesada que las otras, pero en caso de frío aguantan más.
En cuanto a la impermeabilidad de las botas, en los dos casos se pueden tener unas buenas botas impermeables al agua, aunque en el caso del cuero, si el mantenimiento es bueno, puede durar más. La suela ha de ser de goma, y siempre que se pueda de la marca “Vibram”, son las mejores.
Para la práctica del alpinismo en invierno hay dos tipos de botas, las rígidas y las semi- rígidas, a las primeras pertenecen las botas de carcasa plástica, que se generalizaron en los años 80 y 90, siendo aún hoy día la bota más apropiada en condiciones de mucha nieve y frío, sobre todo, si la actividad es de más de un día, pues llevan en su interior un botín de material muy aislante que es el encargado de mantener los pies calientes.
Estas botas rígidas, como todos los materiales plásticos, tienen una vida limitada, con los años pierden elasticidad y se vuelven quebradizas. Para actividades de un día o terrenos más técnicos, se está imponiendo la bota de cuero. Con diseños más modernos que la bota clásica de plástico son más ligeras y proporcionan más tacto, comodidad y movilidad, sin perder por ello la rigidez de suela que conlleva una bota invernal. En contrapartida tienen un mayor mantenimiento para conservar sus condiciones térmicas y de impermeabilidad, durante el mayor tiempo posible.
La suela, en ambos casos ha de ser de goma, y siempre que se pueda de la marca “Vibram”, pues son las mejores. Es importante que todas las botas lleven las muescas para los crampones en la parte posterior y frontal de la bota, pues eso nos dará más libertad para elegir la clase de crampones a utilizar.

LA MOCHILA – Actualmente existe una gran variedad de mochilas para la montaña, tanto de excursionismo como de alta montaña. De entre las primeras, deberemos escoger una mochila ligera, que se adapte bien a la espalda y que no sea mayor de 45 a 50 litros de capacidad, pues es lo que vamos a necesitar para un fin de semana, con pernocta incluida. En cambio si solo vamos a ir por un día a la montaña, una mochila de 35 litros puede ser la solución.
Tipos de Mochilas:
– Mochila ligera sin armadura (de 25 a 35 litros) llamadas de ataque
– Mochila de montaña con espalda acolchada (de 25 a 45 litros)
– Mochila de alta montaña acolchada con armadura interna (más de 50 litros) puede ser con armadura flexible, rígida, variable, etc. Mochila de alta montaña acolchada sin armadura (más de 50 litros)
– Mochila de armadura externa (de gran capacidad para portear) ahora en desuso.

EL SACO DE DORMIR – Lo primero que tenemos que saber, es que un saco de dormir no da calor, únicamente nos aísla del exterior, por lo que es nuestro propio calor corporal el que nos va a mantener calientes dentro de él. Es la prenda que más confort nos va a dar en la montaña, y de ella depende que lo pasemos bien o mal, por tanto es aconsejable no escatimar dinero en su compra. Tipos de sacos de dormir:
1 Sacos de Fibra:
– Para camping de los llamados “saco-manta”
– Para verano del tipo “Momia” con cremallera.
– Para otoño-invierno del tipo “Momia” sin cremallera.
2 Sacos de Pluma:
– Saco simple con costura interna/externa coincidente.
– Saco simple con costura interna/externa disociada

– Saco doble con costuras internas y externas disociadas
Actualmente existen fibras aislantes con cualidades que se asemejan a la pluma en el mantenimiento del calor corporal, además de alguna ventaja como ser reacias a humedecerse, secar más rápidamente, etc., aún no han podido igualar el confort de un saco de pluma.

¿Cómo lavar un saco de dormir u otra prenda de pluma? Para lavar un saco de dormir, tanto de fibra como de plumón, llenaremos primeramente la bañera ó cualquier otro gran recipiente de agua no muy fría, en la que disolveremos la cantidad especificada en el prospecto de un detergente neutro del utilizado para prendas delicadas. Con un par de horas que permanezca en reposo será suficiente. No conviene en ningún caso restregar o retorcer el saco. Finalmente, escurrir hasta que se seque, y tender al aire de modo que no reciba el sol directamente, y habrá que ir cambiándolo de postura hasta que quede totalmente seco y esponjoso El tiempo de secado suele ser de tres a cuatro días, según la época del año. También se puede usar la lavadora con un programa para prendas delicadas y el mismo detergente anteriormente indicado, en este caso introduciremos dos pelotas de tenis en la lavadora con el saco de dormir. El secado es igual al descrito anteriormente.

EL AISLANTE – Actualmente hay dos formas de aislarse del suelo para dormir (normalmente frío y húmedo, y a veces directamente sobre la nieve), estas son: las colchonetas de aire y las esterillas de polipropileno. En cuanto a las primeras, se puede decir que son más confortables, aunque en cambio son más pesadas y más engorrosas para inflar, aunque actualmente hay algunas que son autoinflables y solo requieren que soplemos un poco de aire.

En las segundas, tenemos su gran ligereza, aunque no sean tan mullidas como las colchonetas, y cuando llevamos una gran mochila eso significa mucho, además no se mojan ni absorben humedad, aislando mucho del suelo ó la nieve, y debido a su ligereza se pueden usar en doble cuando el tiempo de pernocta en el suelo sea prolongado.
¿QUÉ LLEVAR EN DIFERENTES SALIDAS A LA MONTAÑA SEGÚN LA ALTURA? Equipo de baja montaña y paseo en verano (600 a 1.000 m.)
– Botas muy ligeras con calcetines de algodón o polipropileno
– Pantalones ligeros cortos o largos, camisas livianas o camisetas
– Ropa de abrigo (jersey, forro polar, chaqueta de lluvia, etc.)
– Cantimplora y Mochila (de 30 a 40 litros)
– Gafas de sol, crema solar y un gorro contra el sol.
Equipo de media montaña en verano (1.000 a 2.500 m.)
– Botas ligeras de marcha (tipo Trekking) con calcetines de algodón o colmas
– Pantalones largos ligeros (loneta, cordura, schoeller, etc.)
– Camisetas de manga larga, forro polar, chaqueta de montaña
– Chaqueta de lluvia o capa de agua
– Cantimplora y Mochila (de 30 a 40 litros)
– Gafas de sol, crema solar y un gorro contra el sol.
Equipo de baja montaña en invierno (600 a 1.000 m.)
– Botas ligeras de marcha (tipo Trekking) con medias de coolmax o thermastat
– Pantalones largos (cordura, schoeller, etc.)
– Camiseta interior de manga larga, forro polar, guantes
– Chaqueta de montaña
– Cantimplora y Mochila (de 30 a 45 litros)
– Gafas de sol, crema solar y un gorro contra el sol
Equipo de media montaña en invierno (1.000 a 2.500 m.)
– Bota gruesa de montaña con medias de coolmax o thermastat
– Pantalones largos (forro polar, cordura, schoeller, etc.)
– Camiseta interior de manga larga, forro polar, guantes
– Chaqueta de montaña y Polainas para las botas
– Cantimplora y Mochila (de 30 a 45 litros)
– Gafas de sol, crema solar y un gorro contra el sol y el frío.
– Saco de dormir en caso de pernoctar y esterilla anti-humedad.

2.2.- Preparación de una salida.

A cada excursión le corresponde una planificación previa. Puntos a observar:
– Recorrido
– Tiempo
– Posibles escapes en caso de mal tiempo
– Previsión meteorológica
– Equipo y material
– Peligros.

Recorrido: las dificultades, el desnivel, la longitud, las condiciones de nieve ó hielo, el terreno, etc.
Tiempo: saber de cuantas horas de luz se dispone, el peso de la mochila pues ello nos permitirá llevar un ritmo más rápido ó más lento, los descansos en la marcha, etc.
Posibles escapes en caso de mal tiempo: cuando sabemos el recorrido y el tiempo, tenemos que pensar en posibles recorridos complementarios y más sencillos que el propuesto por si hay algún contratiempo.
Previsión metereológica: aunque sea muy buena hay que llevar ropa de abrigo, pues el tiempo en montaña cambia rápidamente. Equipo y material: según los puntos anteriores, así nos equiparemos, llevando siempre algo más de abrigo o ropa de repuesto.
Peligros: se dividen en dos:
– Objetivos o de la naturaleza
– Subjetivos o de las personas

“El éxito en el Alpinismo para todo el mundo, es volver sano y salvo a casa”.

2.3.- Diferentes tipos de actividad

2.3.1.- En función de su duración

Salida de un día – Tiene la principal ventaja ó comodidad de no tener que preocuparnos del lugar ni la forma de pernoctar. El equipo es ligero y el macuto poco pesado, lo que nos da una gran movilidad. Sólo tendremos que tener en cuenta el material de la actividad específica que realicemos.
Salida de Fin de Semana (2 ó 3 días) – En este caso tendremos que preveer el lugar y forma de pernoctar, lo cuál aumentará considerablemente el peso de nuestro equipo, sobre todo si utilizamos tienda. También tendremos que llevar más cantidad de comida y ropa. Este exceso de peso nos obligará a reconsiderar el tipo de actividad a realizar y los desplazamientos con toda la carga.
Salidas de larga duración o campamentos
a) Con instalación fija (Albergue, refugio, tienda, etc.) – Todas las actividades se realizan en las instalaciones o lugares cercanos a la misma. Es importante que el lugar sea apropiado a nuestros gustos ya que permaneceremos la mayor parte del tiempo de duración de la actividad en él. Por otro lado, al poder disfrutar de una serie de instalaciones complementarias (deportivas, lugares de reunión, recreo, etc.), podremos aumentar considerablemente la variedad de las actividades.
b) De fortuna – Se llama de fortuna, ó también vivaquear, a la acampada que se realiza en un lugar donde no hay ningún tipo de instalación. Es importante que el lugar reúna una serie de condiciones mínimas, como agua potable cercana, carretera o camino próximo que permita el abastecimiento del campamento, etc. Su principal ventaja es que permite elegir el lugar que deseamos siempre que consigamos los permisos necesarios. Por otro lado es mucho más incómodo y complicado de coordinar que cuando se dispone de una instalación fija.
c) Campamento itinerante – Consiste en la realización de un recorrido dividido en etapas. Cada día se realiza un tramo del recorrido y por tanto esto obliga a cargar con todo el equipaje diariamente. Es importante que las etapas no sean muy largas debido al peso, intercalando etapas de descanso. Es muy complicado su montaje y coordinación, necesitando de una gran colaboración de los participantes. Por lo general, este tipo de campamento es conveniente realizarlo con vehículos de apoyo que permitan el desplazamiento del material más pesado. Su principal ventaja es que cada día estas en un sitio distinto y permite conocer gran cantidad de lugares interesantes.
d) Trekking – Son recorridos a pie por la montaña. Son de tipo itinerante con diferentes emplazamientos fijos, y muchas veces con emplazamientos diversos. Por lo general, van asociados con la aventura pues muchas veces no se sabe donde se duerme ni con lo que uno se va a encontrar por el camino y normalmente hay que llevar de todo con uno mismo.

2.3.2.- En función del recorrido
a) Emplazamiento fijo – Las actividades se realizan en un lugar determinado. No existe desplazamiento.
b) Recorrido radial – Consiste en un emplazamiento base desde el cuál realizamos los desplazamientos. Estos son hasta un lugar determinado y se regresa por el mismo camino que el utilizado a la ida. Se realiza en lugares donde en un espacio más o menos cercano existe gran cantidad de sitios de interés. Es muy cómodo porque evita el tener que cargar con todo el equipo.
c) Recorrido itinerante – Se comienza en un punto y se termina en otro. Sirve para recorrer una cordillera, un sistema montañoso o cualquier zona que consideremos interesante. Se van recorriendo diariamente pequeñas etapas.
d) Recorrido circular – Consiste en regresar al punto inicial, tras haber realizado un recorrido por una zona donde el acceso y la salida sean la misma.

2.4.- Senderos de Montaña (señalización)

Los caminos de montaña suelen estar definidos por sí mismos en las zonas más frecuentadas, pero en lugares menos frecuentados o en terrenos pedregosos (pedreras) es necesario señalar los caminos de alguna manera para que sirva de orientación a quien no lo conoce. Las formas más frecuentes de señalar los caminos, son:
a) Hitos – Consiste en un pequeño montón de piedras colocadas estratégicamente para poder ser vistas con facilidad desde cualquier punto. Es muy importante que desde cada hito se vea como mínimo uno o dos hitos más, con el fin de poder seguirlos.
b) Señales con pintura – Mediante manchas de pintura de colores llamativos (rojo, amarillo y blanco generalmente), se señalan los senderos, a fin de que se vean desde una considerable distancia. Estas marcas de pintura se suelen colocar en piedras ó troncos de árboles.

Hay algunos caminos que se llaman Senderos de Gran Recorrido, los cuales tienen largos trayectos que permiten conocer una región o enlazar varias de ellas desde el punto de vista excursionista. Su trazado sigue en lo posible caminos, cañadas y senderos, evitando al máximo las carreteras asfaltadas y el uso de vehículos de motor. Tienen derivaciones que permiten acceder a lugares culturales (ruinas, monumentos, etc.) o sitios naturales y paisajísticos pasando cada pocos kilómetros por lugares de población donde poder aprovisionarse y descansar.

La nomenclatura de estos senderos es:
GR – Sendero de Gran Recorrido
PR – Sendero de Pequeño Recorrido
C – Sendero Circular

En la provincia de Madrid, podemos recorrer el GR-10, Sendero de Gran Recorrido que pretende unir Lisboa con Valencia para continuar por Cataluña y a través de media Europa llegar hasta Viena, en Austria.
El GR-10 se introduce en la provincia de Madrid, desde Guadalajara, por el Pontón de la Oliva y tras recorrer la provincia de NE a SW, se encamina hacia Portugal atravesando las provincias de Avila y Salamanca. En Madrid pasa por Patones de Arriba, Torrelaguna, La Cabrera, Valdemanco, Bustarviejo, Miraflores de la Sierra, Manzanares el Real, Mataelpino, Navacerrada y El Escorial. Al tener la sierra de Guadarrama tan cerca, existen varios PR que se localizan en ella, como por ejemplo:
PR – 2: Manzanares el Real, Canto Cochino, Collado Carabina, Loma de Pandasco, Cabezas de Hierro, Las Guarramas y desde aquí bajar al Puerto de los Cotos o bien al Puerto de Navacerrada.
C – 1: Manzanares el Real, El Yelmo, Collado de la Dehesilla, Collado de la Ventana, Las Torres, Collado Carabina, Collado del Cabrón, Cancho de los Muertos, Canto Cochino y Manzanares el Real.
C – 3: Puerto de los Cotos, Dos Hermanas, Peñalara, Risco de los Claveles, Laguna de los Pájaros y Puerto de los Cotos.

2.5.- Caminar en Montaña

Caminar en la montaña se diferencia de caminar en el llano, por requerir un sentido mayor del equilibrio. Ante todo hay que caminar despacio. En el llano la longitud de la zancada es más larga y ligera que en las fuertes pendientes, en donde será más corta y pausada.

A ser posible se apoyará la planta del pie entera en el suelo, solo caminaremos con las puntas de los pies cuando tengamos que subir una pendiente de 35o ó más, aprovechando los resaltes, repisas, grietas, etc. que tengamos. Las pendientes medias se suben haciendo eses y siempre que haya camino es mejor seguirlo, pues los atajos en montaña raramente son ventajosos.

Un ritmo respiratorio acompasado es fundamental, regular la respiración y el paso, ahorra fuerzas, además respirar por la nariz previene la fatiga. Es importante parar a comer alguna cosa siempre, antes de recibir señales de agotamiento.

Para subir, el centro de gravedad del cuerpo estará lo más lejos posible de la pendiente, y en el descenso, el cuerpo nunca se debe inclinar hacia atrás, se mantendrá erguido ó un poco hacia adelante, las suelas perpendiculares al terreno o bien con toda la suela en el mismo y las rodillas flexionadas, en los descensos rápidos, los pasos deben ser cortos para evitar perder el control de la velocidad.

Al caminar en montaña con grupos, las personas menos fuertes deberán ir colocadas en la cabeza de la marcha, inmediatamente detrás del guía o responsable del grupo, por los sitios escarpados o lugares peligrosos es necesario aunque sólo sea de apoyo moral, llevar una cuerda para asegurar o poner una pasarela, pues aunque nosotros no la necesitemos, para otros si que puede ser necesario. Llevar un ritmo en el que no sea necesario parar cada poco tiempo, aligerará la marcha del grupo. Evitar los grupos numerosos, es preferible dividirlo en pequeños grupos de forma que vayan a cierta distancia unos de otros, así se evitan aglomeraciones en los pasos difíciles.

2.6.- Consejos prácticos para la realización de una marcha por montaña

1.            La marcha debe iniciarse lentamente.

2.            Caminar por la izquierda y en columna en las zonas de tráfico rodado. Si es de noche

o hay poca visibilidad, llevar una luz en cabeza y en cola de la columna.

3.            Evitar la marcha prolongada por camino asfaltado, durante el verano.

4.            Los “atajos se deben coger al bajar”, pero nunca al subir.

5.             El Guía ó responsable debe ir a la cabeza de la columna, seguido de los más

“débiles”, y al final irán los más resistentes.

6.            Ni andando, ni durante los descansos (ES DECIR, NUNCA) se tirará nada de desecho

suelo, ni aunque sea alimento o materia orgánica rápidamente degradable.

7. Los suaves cambios de ritmo en la cabeza de la columna son violentos en la cola de

la misma y a todos pueden desfondar.

8. Las botas deberán estar usadas y suavizadas antes de una marcha larga, las uñas

cortas y los píes limpios.

9. No se deben atravesar sembrados. En el caso de tener que hacerlo, por imperiosa necesidad, se debe marchar por la “huella” del de delante y a ser posible por la “linde” del sembrado.

10. Se deben respetar siempre las propiedades privadas. Las puertas se dejarán como se encuentran, abiertas ó cerradas, tal como estuvieren. El ganado debe ser “rodeado”, si es posible, sin dar voces ni asustarlo.

11. Cada uno controla y ayuda a los que tiene inmediatamente delante y detrás, y todo el grupo se pasará la voz de alarma en los diferentes casos que se puedan dar.

12. Esta prohibido hacer fuego en la montaña. Cuidado con los cigarrillos, cerillas y cristales.

13. Preveer el equipo y el repuesto según la época del año y la actividad.

14. Llevar el macuto equilibrado, cargando el peso sobre los hombros, bien sujeto a la

cintura, evitando cantos, picos, etc. en la zona dorsal.

15. Siempre se debe llevar un control del grupo, al comenzar, durante la marcha y en

los descansos. Alguien puede despistarse en un momento dado.

16. Es preferible caminar por sendas ó caminos claros, si los hubiere.

17. En terreno abrupto, evitar en la medida de los posible, los “sifones”.

18. Paradas, las necesarias, pero cortas y en lugares resguardados del viento, la lluvia o

el sol fuerte.

19. Subir y bajar las pendientes pronunciadas y prolongadas en “zig-zag”, son más

peligrosas las bajadas que las subidas, por producir fatigas localizadas en las rodillas

y en los tobillos.

20. En la primera parada deben ajustarse las botas y el macuto. También el añadir o

quitarse ropa para ir más cómodo.

21. No se deben permitir disgregaciones ni iniciativas individuales durante la actividad.

22. Adaptarse a las posibilidades de los más débiles.

23. Es recomendable llevar siempre Plano y Brújula.

24. En ningún momento se buscará el riesgo.

25. Llevar botiquín y potabilizador de agua.

Autor: Ramón Muñoz.

Web: http://www.conmacuto.com.es/

Los comentarios estan cerrados.